Preguntas frecuentes

Lo que conviene saber antes de leer un mapa de incendios, empezando por lo que más se malinterpreta.

No. Un foco de calor es una detección de temperatura anómala hecha por un satélite: puede ser un incendio forestal, pero también una quema agrícola autorizada, una acería, una antorcha industrial o un reflejo. Por eso Vigía muestra los focos y los incendios declarados como dos capas distintas, y el foco lleva siempre su nivel de confianza.

Depende de la fuente. Los focos de satélite se consultan cada quince minutos, aunque los satélites de órbita polar solo pasan varias veces al día. Los partes de los servicios de extinción se consultan cada cinco minutos y cambian cuando el servicio publica un parte nuevo. Los perímetros de superficie quemada tardan más: los cartografía Copernicus a partir de imagen, y ese proceso no es inmediato.

Porque no todas las comunidades autónomas publican sus incendios en un formato consultable. Vigía integra las que sí lo hacen, y para el resto queda la detección satelital, que no distingue fronteras administrativas pero tampoco confirma nada. En la página de fuentes está el detalle de qué está integrado.

Los perímetros de Copernicus son cartografía y se acercan mucho. Los perímetros estimados que deduce Vigía a partir de los focos no: el satélite ve calor, no ceniza, y el resultado tiende a exagerar la superficie, a veces varias veces. Por eso se pintan con un contorno discontinuo y el detalle lo dice expresamente. Nunca deben leerse como una medición.

No. Vigía es una herramienta de seguimiento y consulta, no un sistema de emergencias. La información oficial es la que publican los servicios de extinción y protección civil de cada comunidad. Ante una emergencia hay que llamar al 112.

Se guarda una ubicación con un radio y se le asocia una alerta. Cuando aparece actividad dentro de ese radio —un grupo de focos o un incendio declarado— llega un aviso por notificación del navegador, por correo o por ambos. Se pueden fijar umbrales de potencia radiativa y de número de detecciones, horas silenciosas y un tiempo mínimo entre avisos para que un mismo incendio no notifique cada pocos minutos.

Porque Vigía no es un servicio masivo: consulta fuentes que tienen cuotas de uso y envía notificaciones reales. Limitar el acceso mantiene el servicio dentro de esas cuotas y permite responder de quién lo usa. El alta se pide desde el formulario de solicitud y se resuelve a mano.

Sí. La interfaz se adapta a pantallas pequeñas y las alertas por notificación funcionan en el navegador del teléfono, incluida la pantalla de inicio.